ss

PANORAMA: KÉKSZAKÁLLÚ DE GASTÓN SOLNICKI (SPA)

Por Aldo Padilla

La belleza matemática casi siempre está relacionada con la simetría, como una función que se comporta como un espejo, con un punto cero al medio, como un comportamiento previsible que da lugar a la calma de parte del matemático que trata de sacar conclusiones a partir de la lógica. Pero cuando la simetría o la lógica ya no gobiernan a la función analizada es donde empieza el verdadero reto. Entonces la asimetría es la que empieza a destruir todos los modelos con los cuales se enfrenta, y solo nos queda asimilar a nuestro problema con un fractal, que podría conceptualizarse como darle un modelo al caos (aparente), y dejar de lado la matemática clásica. Planteo el termino aparente, ya que precisamente ese caos está gobernado por complejas funciones matemáticas que se escapan de nuestro entendimiento.

14192729_10157314541665024_2820958052831001202_n

Gastón Solnicki se detiene a filmar telgopor* en un primerísimo plano (que además es protagonista del poster de la película), el cual a pesar de su aparente color uniforme tiene un comportamiento caótico ya que los supuestos hexágonos que lo conforman (o polígonos de más o menos lados)  tienen la particularidad de ser de tamaños aleatorios, una revisión exhaustiva muestra que no hay patrón que pueda definir el tamaño de los polígonos que conforman el material, aparentemente solo el uso de fractales podría definirlo.

Kékszakállú está gobernada por una extraña fusión entre simetría y asimetría: ambas conviven en la película y se complementan. Por un lado los planos limpios y simétricos que van muy acordes a todo el ambiente en el cual viven las mujeres protagonistas de alta sociedad en medio de paisajes bucólicos, lejos del mundanal ruido de la ciudad en la primera parte del film, yendo y viniendo en medio de sus enormes casas, en una especie de tedio que suele recordar al cine de Sofia Coppola, donde los lujos ya no generan ningún tipo de emoción, ni ilusión. Y por otro lado, los planos están en una armonía orquestada. El fractalismo proviene del hilo narrativo, ya que no todas las escenas tienen conexión evidente y la belleza proviene precisamente de esta incertidumbre, de ese salto al vacío que conlleva cada corte de plano. Solnicki va tomando momentos casi aleatorios de la vida de sus protagonistas y busca ordenarlos para retratar a una sociedad acomodada sin motivaciones, donde cada plano es un trazo perfecto en medio de un cuadro abstracto.

La luminosidad gobierna la primera parte del film, y un tono gris inunda la segunda parte que se traslada a la ciudad, en la cual las protagonistas ya no tienen todas las comodidades y deben enfrentarse a ese cambio brusco de mundo. Es posible entender esto como el cambio que sufrió la sociedad argentina posterior a la crisis de los 2000, época de bonanza absoluta frente a ese escenario posterior de incertidumbre y cambios.

El título Kékszakállú proviene de la conocida ópera del húngaro Bela Bartok “El castillo de Barba azul” y su música inunda a ciertos momentos intensos de la película, más allá de que el film no tenga relación con la ópera. Aparte de algunos fragmentos musicales, el homenaje proviene de la estructura que solía manejar Bartok a la hora de componer, basado en el número áureo, el cual plantea una estructura en forma espiral aumentando el grado de intensidad con el paso del metraje. Lo que queda es una obra con planos exquisitamente compuestos, con un hilo narrativo fractálico pero que busca cierto grado de intensidad visual en momentos determinados. La belleza del caos y la armonía luchan constantemente para apropiarse de la película y llevarnos a apreciar esta alianza como forma suprema del arte.

*El nombre científico es poliestireno expandido, dicho material tiene una variedad de nombres de acuerdo al país: plastoformo en Bolivia, tecnopor en Perú, plumavit en Chile, telgopor en Argentina, una particularidad lingüística, ya que la marca que la ha distribuido ha definido el nombre.

Director: Gastón Solnicki
Reparto: Laila Maltz, Natali Maltz, María Soldi, Katia Szechtman, Lara Tarlowski, Pedro Trocca
Producción: Iván Eibuszyc, Gastón Solnicki
Cinematografía: Fernando Lockett, Diego Poleri
Edición: Francisco D’Eufemia, Alan Segal
Sonido: Jason Candler
Argentina, 2016

cine argentinoGastón SolnickiKékszakállú

desistfilm • 27 noviembre, 2016


Previous Post

Next Post

Deja un comentario

Your email address will not be published / Required fields are marked *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>