CINE PERUANO 2016: UN BALANCE

Por Mónica Delgado

Los elementos para medir la salud del cine peruano parecen inalterables en comparación a la situación del año pasado, y del anteaño: una veintena de estrenos comerciales, hitos taquilleros, miles de espectadores, fortalecimiento de productoras que plantean films de corte publicitario, gracias al aporte de la empresa privada y el product placement, y la afirmación de un tipo de cine comercial –sin identidad, en serie, de guiones flojos- con facilidad para llevar público a las salas. Ante ello, es importante hacer visible las problemáticas reincidentes, que demandan la urgencia de contar con una nueva ley de cine, desde un Estado que proteja y promueva, sobre todo a un cine joven, que precisamente no está pensado para circuitos convencionales de financiamiento, de producción, distribución y exhibición.